Habitar el paisaje
El proyecto, desarrollado por Clara del Río para la vivienda de la interiorista María Adiego, comprende un acompañamiento integral que abarca desde la arquitectura y la distribución interior hasta la selección del mobiliario y el atrezzo decorativo. La intervención busca construir una casa serena y coherente, en la que cada elemento participe de una misma lectura espacial.
La propuesta se apoya en una relación constante con el entorno. Las grandes aperturas metálicas enmarcan el paisaje y permiten que la luz natural atraviese la vivienda, reforzando la amplitud y la continuidad entre interior y exterior.



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La planta principal se organiza mediante una gran biblioteca-estantería de roble, concebida como una pieza continua que acompaña el recorrido, articula los distintos ambientes y aporta calidez al conjunto. Su carácter abierto permite mantener las relaciones visuales y filtrar la luz, combinando funciones de almacenaje, exposición y separación espacial.
La cocina se plantea a la vez reservada y conectada con las zonas comunes. Su gran isla central de mármol, resuelta mediante distintos niveles inspirados en las pescaderías de Menorca, concentra el uso diario y se convierte en una pieza protagonista. El conjunto se completa con mobiliario de líneas sencillas, piezas de carácter y objetos seleccionados sin exceso, dando lugar a una vivienda luminosa y reposada, pensada para vivir en estrecha relación con el entorno.


















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